PALOS DE CIEGO EN ABBEY ROAD

Cuando Blanca me preguntó qué opinaba de lo de Abbey Road, no supe  a qué se refería. De todas maneras, tampoco pude responder después de que me lo explicara. A ella le había sorprendido la noticia y me sugirió que le dedicara una entrada. Como después de un buen rato seguía sin una opinión siquiera borrosa, decidí hacerle caso y descubrir qué pensaba al respecto. Era inevitable que la definición de Duras me viniera a la cabeza (“escribir es averiguar qué escribiríamos si escribiéramos”).

El 8 de agosto de 1969, los Beatles se citaron con el fotógrafo Ian McMillan frente a los estudios de EMI en Abbey Road. La calle dio nombre al disco que acababan de grabar. Una de las fotografías tomadas durante esa sesión fue la cubierta del LP y en poco tiempo se convirtió en un emblema de la banda. Miles de turistas acuden al paso de cebra que aparece en la portada con la intención de recrear la escena. Cuando en agosto de 2009 se cumplió el cuadragésimo aniversario de la foto, la concentración de fans colapsó el tráfico durante horas.

Este 22 de diciembre el Departamento de Cultura, Comunicación y Deporte del gobierno británico declaró al paso de peatones enclave protegido (protected landmark) con la categoría Grade II. Lo que supone que cualquier eventual modificación u obra deberá ser aprobada por las autoridades locales, que velarán por la preservación de su estado actual siempre que sea posible. En España equivaldría a considerarlo parte del Patrimonio Histórico Nacional.

A simple vista parece un caso anómalo: ¿qué lugares u objetos han alcanzado ese estatus? En la página de English Heritage encontramos desde una abadía medieval hasta una farola victoriana pasando por cementerios, campos de batalla, zonas de naufragio, jardines, barrios que encarnan un esquema de urbanización, ruinas, antiguas factorías, etc. Por heterogénea que sea la lista, todos sus elementos cumplen un requisito: su conservación reviste un interés histórico, arquitectónico o arqueológico. ¿Sucede lo mismo con el paso de peatones?

Un representante de English Heritage reconoce que se trata de un caso inusual por su “estructura modesta”, pero justifica el dictamen que aconsejaba protegerlo apelando a su “tirón cultural” y a que “es la meca para los fans de los Beatles”. John Penrose, el ministro de turismo que ha tomado la decisión, también adujo su importancia cultural e histórica y asimismo reconoce la anomalía diciendo que “no es un castillo ni una catedral”, pero que tiene entidad para formar parte de los enclaves protegidos porque es “un testimonio fantástico de la fama internacional de los Beatles”.

Tantas adversativas dan la razón a Blanca: la decisión no es evidente y contrasta con el caso de los estudios. El 23 de febrero del año pasado, también fueron clasificados como lugar protegido con la categoría Grade II ante el riesgo de  venta o desmantelamiento. Entonces se adujo su interés histórico como primer edificio construido expresamente para albergar un estudio de grabación, así como su enorme contribución al patrimonio musical inglés. Allí se grabó el primer registro discográfico de Pomp and Circumstance además de los discos de Glenn Miller durante la Segunda Guerra Mundial; por allí pasaron Led Zeppelin, The Rolling Stones, Jimi Hendrix, Pink Floyd y, más recientemente, Oasis, Blur y Radiohead. Sin olvidar a los propios Beatles. Difícilmente se discutirá que cumple los requisitos.

Otra circunstancia que merece señalar es que el paso de cebra actual no es el de la portada. En los años setenta se trasladó por motivos de circulación. Por la fotografía se sabe que el desplazamiento es de unos pocos metros. En realidad, la identidad sustancial o esencial entre ambos es irrelevante: nadie peregrina hasta él por su “modesta estructura”, ni siquiera por la fotografía (¿alguien sabe dónde está expuesta en caso de que lo esté?), sino por los Beatles.

La importancia de los Beatles en la cultura de masas y en la música popular da ciento y raya a la de cualquier otro aspirante al podio. Difundieron modas, fueron objeto de una fama sin precedentes y encarnaron la mitología romántica que en el siglo XIX había correspondido a los poetas. Es posible rastrear su influencia musical casi en cualquier canción de dos minutos, por no hablar de que sus discos (a pesar del precio) siguen vendiéndose como rosquillas. Sobre la importancia histórica, vista desde Inglaterra, recordemos que Isabel II les nombró miembros de la Orden del Imperio Británico ya en junio de 1965. Otros edificios y lugares relacionados con los Beatles han sido protegidos. ¿Qué importancia especial tiene el paso de peatones? ¿Por qué se ha convertido en un lugar de peregrinación? Quizá porque Abbey Road está entre los discos preferidos de sus fans o porque fue el último (aunque Let it be se publicó más tarde). A estas alturas, poco importa: está vinculado a ellos como los flequillos o los coros alegres; solo que a diferencia de estos, se puede visitar. Así que la decisión me parece bien, aunque tampoco la celebre.

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